Un fondo indexado es un fondo de inversión con un objetivo muy concreto: replicar un índice bursátil (como el S&P 500 o el MSCI World), no intentar superarlo. En vez de que un equipo de gestores decida en qué empresas invertir y cuándo comprar o vender, el fondo simplemente compra automáticamente lo mismo que compone ese índice, en las mismas proporciones.
La diferencia con la gestión activa
| Gestión indexada | Gestión activa | |
|---|---|---|
| Objetivo | Igualar la rentabilidad del índice | Superar al índice de referencia |
| Quién decide qué comprar | Nadie — sigue al índice automáticamente | Un equipo gestor, con su criterio |
| Comisiones típicas | Muy bajas (0,1% – 0,4%) | Más altas (1% – 2%+) |
| ¿Suele superar al mercado? | No lo intenta, lo iguala (menos su pequeña comisión) | Rara vez de forma consistente, según numerosos estudios a largo plazo |
Por qué "no intentar ganarle al mercado" no es conformarse
Suena contraintuitivo: ¿por qué elegir un producto que ni siquiera lo intenta? La razón es estadística, no de pereza: a largo plazo, la mayoría de fondos de gestión activa no consiguen superar de forma consistente a su índice de referencia, una vez descontadas sus comisiones más altas. Hay excepciones, gestores que sí lo consiguen durante periodos largos — pero identificar de antemano cuál será el ganador es extremadamente difícil, incluso para profesionales.
¿Fondo indexado y ETF son lo mismo?
Se solapan, pero no son sinónimos exactos. "Fondo indexado" describe la estrategia (replicar un índice); "ETF" describe la forma de comprarlo (como una acción en bolsa). La mayoría de ETFs son indexados, pero también existen fondos indexados tradicionales (que se compran como cualquier fondo, no como una acción) y ETFs que no son indexados (los especializados o apalancados que vimos en el artículo anterior).